
Daba por hecho tantas cosas,
que me olvide de admirar tu sonrisa,
y casi no miraba los ojos que eran
talismán y amuleto de mis días.
La forma en que me mirabas,
apartando cualquier duda de mi cuerpo.
Cuando el mundo era un lugar escondido,
entre la cena y el libro de cabecera.
Cuando contábamos con años por delante
y créditos ilimitados de besos y abrazos.
Antes de las hipotecas de tiempo limitado
y los saldos de sueños agotados
Di por hecho que sabías,
que todos mis besos llevaban tu nombre,
a pesar de guardarlos bajo llave y callarme
o de no darlos por si alguna vez te echase de menos.
Las noches de verano y los conciertos,
el olor de tu cuerpo en mi cuerpo.
Di por hechas tus caricias
antídoto de las soledades más frías.
Y ahora me encuentro tirando a la basura,
las promesas que siempre di por hechas,
las cosas en definitiva, que tu no sabías.
Y ahora, que te vas preguntándome si te quería,
me doy cuenta de que di por hecho
que no te irías.
Fotografía: "Dando imagen a tus poemas" de Mar Argüello Arbe