Balance del (Des) amor



Sólo quedaba entre tú y yo,
ese adiós impronunciable, las mentiras
y todas aquellas verdades que nunca nos dijimos.

Era suficiente para prometerte,
ir hasta la vuelta de la esquina, o esperarte
despierta a que volvieses del trabajo.

O enredarme en otros cuerpos y olvidar
aquellos días en que fuimos la última
llamada antes de dormirnos.

La canción que dedica cada estrofa a un cuerpo,
la palabra tímida pronunciada en el beso.
O sólo la ingenuidad con una venda en los ojos.

Pero a mi eso me bastaba para llegar hasta mañana,
y llevarte el desayuno y las caricias a la cama,
Y volver a enamorarnos cada día mil veces.

Pero parece, que ya no somos esos niños
que ayer se prometían amor eternamente.