La Escena


"La Escena" de Mar Argüello Arbe


No la conocía antes de verla descender de aquel coche, pequeño como ella, y a la vez con un carácter que ese día me pareció eterno. Decidida con su libro bajo el brazo y aquel bolso de cuero negro, resultaba perfecta en aquella mañana ligeramente gris que sólo un otoño tardío podría haber dejado en aquel primero de octubre.

Calculé los pasos que nos separaban cuando la vi sentarse ante la ventana y abrir aquel libro. Cincuenta hasta la barra del bar, y otros diez casuales para encontrarme, sin querer, frente a esa chica que leía distraída. Desee tener un libro en ese mismo momento, llevar camisa, o tener algo que ofrecer para poder presentarme, en lugar de mis vaqueros rotos y la mochila colgada al hombro.

También desee que ella fuese real y no un bonito reflejo en un escaparate.