#27
Podríamos hablar de tus miedos y
las lágrimas,
de las tardes de lluvia y tus
silencios.
O, si no estás muy ocupada,
de la forma en que me dejaste sin
explicación.
#46
Entre las lineas de tu despedida
volví a encontrar de nuevo,
todos los motivos que me llevaron a
tus labios.
#65
Nunca logré entenderte, así que
decidí escribirte dos poemas,
uno por si te marchabas por la noche
y otro por si te quedabas para
siempre.