Nunca está de más recordar aquellos versos, por si alguna vez te falta el aire...
#15
Sólo tendré dos brazos para poder
abrazarte,
algunas veces no tendré camisa para
que seques tus lágrimas.
Habrá días de tormenta sin paraguas y
paraguas sin tormenta.
Pero siempre acudiré puntualmente a
tus labios cuando te haga falta.