Pequeña
Libertad,
¿Has pensado que todos tenemos una ciudad que nos recuerda a alguien? París es una ciudad que se parece demasiado a ti. Todo el mundo cree que lo más característico de la ciudad es la torre Eiffel o cualquiera de sus maravillas. Pero no, me he perdido por los rincones más oscuros y olvidados, y entonces he comprobado que París son callejones olvidados y echarte de menos a muerte. Aquí la luces se apagan tan pronto, que no me da tiempo a buscarte en las librerías como la maga.
Maggie, una amiga de Mafalda, me ha encontrado un pequeño trabajo en un periódico. Al final vas a tener razón que conseguiré el sueño de ser escritor de utopías mientras todo se desmorona. Prometo intentarlo, aunque sólo sea para convencerme de que allí tampoco se encuentra mi futuro.
Supongo que en Palestina habrás encontrado más dolor del que esperabas. Alguna vez me contarás todos tus viajes, y espero que para entonces sólo nos separen las sábanas. Y si, esperaré porque sin ti sólo soy un barco amarrado a la orilla.
Cuídate mucho,
Guille.